Trova y algo más...

jueves, 23 de diciembre de 2010

Con barba larga y pelo corto… les falló el guión…

A las cuatro de la mañana (supongo le dijeron) hay que bañarse y cortarle el pelo, a las 5 de la mañana debe llegar en carro (manejado por el mismo) y ahí por órdenes de la divina providencia estarán los medios esperando y debe bajar triunfal casi como si a su vida le hubiera aplastado la pausa: todo sigue igual.

Ahí Televisa, junto con quien pone la boca (Joaquín López Dóriga) para decir lo que sus jefes quieren que diga; Empieza “que gusto verlo Diego” y el aludido haciendo simulacros de humildad contesta “no quiero que mi caso sea especial y me duele el asesinato de la señora Marisela Escobedo en Chihuahua y debe dársele un trato igual” y más adelante apunto “ no por ser un político con presencia nacional debe priorizarme mi caso, todos son importantes y a todos hay que escuchar y atender” y concluye “gracias a los millones de personas que conozco y no conozco que se preocuparon por mi y gracias a la virgen morena y a dios por apoyarme y ayudarme”.

De acuerdo con el guión el Jefe Diego (que en buena lid debería pedirle asesoría de actuación a Cuauhtémoc Blanco, porque aunque tonto y lento se ve más sincero) aborda su carro y con flores en mano llega a la casa de su chica y con beso y todo nos anuncia un final feliz… pero algo no salió bien.

En primer lugar si se quería dar la impresión que la prensa y la presencia del Jefe Diego era improvisada, deben regañar al director, como que la barba larga el pelo corto…no mmm…así barbudo y greñudo se hubiera presentado para ser más creíble: hay que reclamarle al director: que no es una buena forma de querer vernos la cara…

El sospechoso secuestro del Jefe Diego también me dejo muy mal sabor de boca sobre todo por quienes, según él, lo “apoyaron y ayudaron” y me pregunto “como que estabas apoyando y ayudando al Jefe diego mi morenita del Tepeyac cuando miles (por lo menos 30 mil) han sido asesinados, otros miles despojados de la vivienda (INFONAVIT) otros muchos lanzados a las calles sin empleo (SME) y vamos pues, me dirás que estabas en ese asunto... pero al asesinato de Marisela Escobedo fue antes, mi morenita” pues donde andabas apoyando y ayudando y nosotros solos, muy solos.

Seguro que el padrote Norberto Cabrera te está engañando, ya ves como también encubre y solapa a pederastas: mi morenita.

El Jefe Diego es maloso, fue el que llamó a quemar las boletas electorales cuando por medio del fraude Carlos Salinas de Gortari asumió la presidencia, eso fue en 1988 y el abanderado triunfador Cuauhtémoc Cárdenas represento la voluntad de millones de mexicanos que Salinas de Gortari junto con el Jefe Diego le robaron de derecho a decidir.

Como pago empezó las concertacesiones y también su enorme riqueza a cargo del erario público y despojo del dinero pueblo a dependencias gubernamentales para bajo mecanismos leguleyos; no es una blanca palomita.

Su presunto “arrepentimiento” no toco ni con “el pétalo de una rosa” sus tranzas el fraude electoral ni del 1988 y del 2006 que junto con su partido se robaron la presidencia, ni tampoco la política de beneficio solo para algunos particulares nacionales y extranjeros, del fondo de los males del país no dijo nada, solo discursos emocionales llenos de demagogia.

A este Diego no le creo ni el bendito, pero vale más que nos pongamos atentos, el fascismo mexicano representado por el PAN a dado muchas muestras de que la moral no es su fuerte, no solo recurrirán a actos mediatos con el apoyo de las televisoras (sobre todo Televisa) sino que cuentan con las reservas del Banco de México que son de 125 mil millones de dólares sino que además ya consiguieron un préstamo de 75 mil millones de dólares y todo este dineral solo tiene un destino: el proceso electoral del 2012.

Se me hace que el cortometraje ya lo conocemos; el guión y por tanto el drama, el desenlace y el final. Sería bueno que improvisaran y si es necesario tener varios planes A, B, C, no sea que a lo último ellos no determinen el final; antes deberían ver el infierno.

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P.D Seguramente el jefe diego no leyó los miles de comentarios sobre su secuestro y ni que lo haga porque esta vez se autosecuestra o se suicida.

Mejor dicho: se vuelve a autosecuestrar

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Cesar del Pardo Escalante. Dic. 2010 México D.F

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miércoles, 22 de diciembre de 2010

México necesita otro tipo de noticias...

No, no, por favor que alguien le diga a Calderón que la noticia de “la liberación” de Fernández de Cevallos es la noticia que México esperaba para que empezara a respirar en paz.

No, que no se haga tarugo Calderón: México necesita otro tipo de noticias para no dejar de creer ya no en sus funcionarios de alto nivel (que ésos desde hace varios años que están desprestigiados), sino en la gente de a pie, en la que uno se encuentra en la calle, en los vecinos, en la familia (no la michoacana, ciertamente, sino en la familia de uno mismo).

“La liberación” de Fernández de Cevallos es sólo un dato más para el anecdotario de la estupidez de nuestra historia nacional, porque (como el dicho aquel del pato) si parece falsa, camina como falsa, apesta como falsa y hace como falsa, de seguro es falsa… no hay de otra…

Lo más cabrón de todo es que Calderón se la cree, y luego públicamente se compromete ante los medios (que son mugre y mugre del presunto secuestrado de marras) a que ese crimen no quedará impune, mientras el montón de hechos delictivos que suceden a diario se los pasa por su michoacano arco del triunfo.

Y miren si no: cuatro jóvenes, entre ellos dos menores de edad, ayer fueron asesinados a tiros, y otro más resultó herido, cuando jugaban fútbol en un barrio de Ciudad Juárez, la urbe más violenta de México.

El ataque fue perpetrado por al menos dos desconocidos que descendieron de un automóvil deportivo.

Los jóvenes, cuyas identidades y edades exactas no fueron reveladas, jugaban fútbol en el barrio Riberas del Bravo, en el sureste de la urbe fronteriza.

Testigos del asesinato informaron que los dos menores de edad eran hermanos y residían a unas calles de donde fueron privados de la vida por sicarios que les obligaron a ponerse de rodillas antes de dispararles.

El herido fue llevado a una clínica local para recibir atención médica de inmediato, informaron agentes municipales.

TY como se recordará, el pasado 6 de noviembre, once jóvenes fueron asesinados y uno más resultó herido durante un ataque de presuntos sicarios a una vivienda en Ciudad Juárez.

Otros 15 jóvenes fueron asesinados por un grupo de sicarios mientras celebraban una fiesta el pasado 31 de enero en el conjunto residencial Villas de Salvárcar, en la misma ciudad.

Ciudad Juárez está considerada la más violenta de México por registrar más de 3,100 asesinatos en lo que va del año, con un promedio cercano a los nueve homicidios diarios.

Tan sólo el día de ayer, martes 21 de diciembre, fueron sido asesinadas nueve personas en esta ciudad, mientras Calderón prejuzga que los crímenes son cometidos por mafiosos entre mafiosos, y enciende veladoras a la Virgen de las barbas por la “liberación” de Fernández de Cevallos, uno de los políticos no priista que más daño le ha hecho al país.

Lo dicho: México necesita otro tipo de noticias, no ésa de que ya anda de vuelta en la calles del país a una rata más, como si nunca hubiera dejado de andar por ahí…

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martes, 21 de diciembre de 2010

Traficante de influencias y rentista de la crisis...

En el contexto de la liberación de Diego Fernández de Cevallos, el grupo que se atribuye su aprehensión hizo circular en Internet tres comunicados en los que define al ex candidato presidencial panista como uno de los políticos que más se ha caracterizado por el abuso del poder, el tráfico de influencias, el enriquecimiento a costa del erario y de los bienes de la nación, legislando en pro de los grandes monopolios, asesorando a las mafias del poder y litigando a favor de los grandes capos del narcotráfico.

En dichos escritos lo llama también legislador a sueldo y rentista de la crisis, y subraya que su captura fue una actividad pensada y realizada como un acto de desagravio. Advierte que ahora conocemos de cierto los modos de los trabajos y oficios con los que se maneja, las personas con las que trata y algunas de las que han sido sus más logradas empresas.

Enseguida, da cuenta de cartas elaboradas por el propio Fernández de Cevallos a sus benefactores, reclamándoles apoyo económico en correspondencia a su lealtad y a sus servicios. El grupo, que al inicio del secuestro se presentó como Los Misteriosos Desaparecedores, y ahora se autodenomina Red por la transformación global contra la injusticia y la impunidad, ni perdón ni olvido, enumera a los personajes que supuestamente fueron destinatarios de la solicitudes de apoyo de Fernández de Cevallos:

Carlos Salinas de Gortari, Carlos Slim, Roberto Hernández, Alfredo Harp, Alberto Bailleres, Claudio X. González, Lorenzo Servitje, Lorenzo Zambrano, Emilio Azcárraga Jean, Ricardo Salinas Pliego, Bernardo Quintana, Ignacio Loyola, Manlio Fabio Beltrones, Emilio Gamboa Patrón, Juan Sandoval Íñiguez, Onésimo Cepeda, Norberto Rivera Carrera, Roberto Madrazo Pintado, Jorge Hank Rohn, Santiago Creel, Enrique Peña Nieto, Carlos Romero Deschamps, Elba Esther Gordillo, entre otros.

Bajo el título Epílogo de una desaparición, precedido de la firma ex misteriosos desaparecedores, el grupo dividió los textos en tres entregas que abarcan 33 cuartillas, una de las cuales inicia con versos de Bertolt Brecht.

Destaca que el tomar prisionero (a Fernández de Cevallos), exhibirlo y obligarlo a devolver una milésima de lo robado, constituyó, entre otras cosas, una demostración de que con unidad de acción se puede doblegar la voluntad del enemigo y combatir la impunidad.

En el inicio de la segunda entrega, en la que comienzan a delinear sus consideraciones sobre la figura del político, los secuestradores remarcan: Los poderosos llaman ley a su propia violencia y crimen a la de los oprimidos... por eso, los oprimidos debemos luchar por el establecimiento de una nueva ley frente a los crímenes de los poderosos, por todos los medios, incluida la violencia.

Describe que el ex candidato presidencial parecía intocable hasta aquella noche (de su secuestro, el 14 de mayo) en que su pasado oscuro lo alcanzó. Y, muy a su pesar, tuvo que responder por algunos de sus actos y verse en el espejo de nuestra mirada... espejo que al hacerlo prisionero reflejó su hechura de corrupto, prepotente y voraz expropiador, demostrando un hecho fundamental: siempre que como pueblo nos atrevamos a luchar contra la injusticia, no habrá felonía que quede impune.

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Radiografía del país

La Red por la transformación global presentó una radiografía del país. La sociedad mexicana está dividida en dos (...): ellos ricos y nosotros pobres, cuyos mundos y realidades son totalmente opuestos, pero existen y se desarrollan al mismo tiempo (...) Ellos acumulan riqueza por todos los medios, unos por la vía legal permisible, y otros de forma ilegal criminal; ambos son lo mismo, pues siempre tienen la posibilidad de transformar lo ilegal en ley y viceversa.

En la tercera entrega, señalan que Fernández de Cevallos es uno de los políticos que mayor responsabilidad tienen en el sostenido proceso de hecatombe económica, política y social que la elite dominante ha impuesto y desplegado en nuestro país de 1982 a la fecha, por medio de un entramado mafioso que opera dentro y fuera de las instituciones estatales.

El país se deshace por causa suya, sin que discursos y fanfarrias mediáticas puedan convencernos de que vamos con rumbo cierto a la solución de los múltiples problemas que históricamente persisten; la nación se desangra a borbotones y no desean admitir que ellos, y sólo ellos, han saciado su hambre de riqueza desmedida y poder político inconmesurable a costa de una patria exangüe y anémica.

Han dejado “una larga dictadura, seudotransición y complicidades partidistas. Si recortamos nuestra descripción a los últimos 25 años... ¡qué curioso!, encontramos a los mismos delincuentes que habíamos denunciado antes, y entre ellos a Fernández de Cevallos.

“Pocas veces se había percibido el miedo, la confusión y el enojo que una imagen puede generar en la poderosa elite gobernante, como lo hizo la primera foto del Jefe Diego cautivo, que empezó a circular en Internet y que los medios se vieron obligados a difundir.

“En ella se le pudo observar, no con la prepotencia ni el cinismo de los que ha hecho gala el transnochado encomendero a lo largo de su vida personal y política, sino en la total indefensión, casi parecida a la que vivimos y a la que hemos sido sometidos la mayoría de los mexicanos, sólo que con una notable diferencia: a Diego le fue respetada su integridad física sin el desprecio que por la vida humana demuestra el poder con nosotros.

Cononsideramos necesario compartir que si quienes somos pueblo logramos organizarnos en una sola voluntad política, en una colosal fuerza social organizada, podremos hacer frente común a la injusticia y a la impunidad a fin de derrotar a nuestros opresores y acordar la organización de una sociedad verdaderamente organizada.

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La Jornada

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Diego: un secuestro que apesta...

Para ser sometido a un cautiverio de siete meses, con un trato de “defensor de los grandes capos” por parte de sus captores, Diego Fernández de Cevallos exhibió un rostro rozagante en su primera aparición ante los medios de comunicación: El cabello recortado y la barba, larga y cana, pero cuidada.

Y para ser liberado en la madrugada, en un lugar ignoto, es curioso que hasta el mediodía el emblema del panismo siguiera vistiendo los andrajos que le facilitaron sus captores, sobre todo cuando emprendió una campaña de entrevistas obsequiosas transmitidas hasta la náusea.

Pero, en fin, en el Partido Acción Nacional (PAN) están excitados por la liberación de Fernández de Cevallos, y hasta lo perfilan ya como candidato presidencial en 2012, pero deberían serenarse: Este caso, que no presagia nada bueno, exhibe el paraíso de la impunidad que ahoga a México y no se ve cómo pueda ser parte de la solución.

La liberación del litigante panista es, de suyo, un acontecimiento político de relevancia, porque altera el tablero político, a un año y medio de las elecciones presidenciales, pero, en la hipótesis de que se interese en la candidatura del PAN y aun que se materialice tal ambición, nada aportaría para frenar la descomposición de México, que es lo que explica su extraño secuestro.

Porque, como es el caso, ¿alguien que es parte del problema puede ser la solución? ¿Puede quien hizo los amarres políticos, en 1988 y 2006, para la instauración de gobiernos que afianzaron el modelo económico, político y mediático vigente rectificar y, aun en un acto de contrición como creyente, recocer los errores cometidos, aun sin incorporarse a un proyecto contrapuesto? No se ve cómo.

Dolerse de que su secuestro no es más relevante que el cobarde asesinato de Marisela Escobedo, la madre que murió dos veces al no hallar justicia por el homicidio de su hija Rubí Marisol, no es suficiente, como tampoco lamentar de dientes para afuera la criminalidad que atormenta el país.

Es, a lo sumo, un duelo tan impostado como el del empresario Alejandro Martí, víctima también de la criminalidad que prohíja la impunidad al más alto nivel.

¿Qué hará ahora Fernández de Cevallos? A falta de una negativa contundente, deja ver que se reinsertará en la vida política, tal como lo anhelan en el PAN --y el agitador social Carlos Salinas--, pero si lo hace será para reivindicarse públicamente de una biografía asociada al uso del poder político para amasar una fortuna que, por ahora, por lo visto sufrió mengua con el pago del rescate.

O cuando dice que su vida seguirá siendo normal lo que debe interpretarse es, no que regresa a la vida política, sino al litigio que le permita recuperar la pérdida de su patrimonio con el patrocinio de asuntos que se ganan gracias a sus conexiones con fiscales y jueces que forman parte de su entramado de intereses.

Por lo pronto, a juzgar por su apariencia física y anímica, está casi para comenzar a trabajar apenas inicie el año.

Por lo pronto, el propio Fernández de Cevallos empezó a ajustar cuentas: Aunque a sus captores dijo haberlos perdonado, hizo un reclamo directo a Felipe Calderón cuando, en su primera aparición tras 220 días de cautiverio, afirmó que “las autoridades tienen una tarea pendiente”, capturar a sus secuestradores, pero aclaró --conocedor de su correligionario-- que deberá ser “sin abusos, sin atropellos, sin flagelaciones”.

Y sabida su repulsión recíproca, la Presidencia de la República emitió un comunicado para asegurar que, en la conversación telefónica que sostuvieron, “el licenciado Fernández de Cevallos agradeció el respaldo que recibió por parte del presidente Calderón, al igual que de su familia y amigos cercanos, durante su cautiverio y que fue crucial para sobrellevarlo con entereza”.

Nada bueno vendrá: Calderón ha emprendido una cacería contra los de suyo extraños captores –que ni siquiera puede pensarse que tienen reivindicaciones ideológicas--, pero nada garantiza que quienes sean presentados ante los medios de comunicación, que será pronto, realmente sean los autores del secuestro.

Sobre todo si el encargado del caso es, como lo ha sido desde el principio, Genaro García Luna, el secretario de Seguridad Pública experto en montajes espectaculares para ganar rating.

La otra opción del gobierno es la que puede esperarse: Cualesquiera que sean los “extraños desaparecedores”, y las razones que tuvieron para hacerlo, gozarán de plena impunidad…

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Álvaro Delgado / Proceso

(http://www.proceso.com.mx/rv/modHome/detalleExclusiva/86559)

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lunes, 20 de diciembre de 2010

Trastornos del sueño...

En las narices de César Duarte, gobernador de Chihuahua; a cien metros del fiscal del estado, Jorge Enrique Nicolás; junto al escritorio de Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública; frente a la silla del sedicente constitucional Felipe Calderón; bajo el brazo armado del general secretario Galván Galván, y al filo del agua que domina el almirante Mariano Francisco Saynez Mendoza, Marisela Escobedo fue muerta de un balazo.

No era gobernadora, ni procuradora ni secretaria de nada, ni presidenta usurpadora; no tenía hombres armados bajo su mando; no era uno de esos periodistas que buscan culpables alternativos de la tragedia que se llama México, ni artista contratada para el Bicentenario: Marisela era solamente la mamá de Rubí Marisol Frayre Escobedo, una chava que se casó, apenas adolescente, con Sergio Rafael Barraza Bocanegra. El tipo la golpeaba y, tras dos años de matrimonio, el 28 de agosto de 2008, la asesinó, prendió fuego a su cadáver y lo tiró en un basurero.

Barraza aceptó su culpabilidad en varias ocasiones, pero la presidenta del tribunal que lo juzgó, Catalina Ochoa Contreras, el redactor Netzahualcóyotl Zúñiga y Rafael Boudid, tercer integrante del tribunal, no hallaron elementos para condenarlo, dijeron que la Procuraduría de Chihuahua había armado mal la acusación y dejaron en libertad al homicida.

El entonces gobernador, José Reyes Baeza, se lavó las manos; en el DF, todo mundo se lavó las manos, y mientras más se las lavaban, más fuerte era la pestilencia.

Tras quedarse huérfana de su hija, ayuna de justicia, desnuda de patria que le respondiera, Marisela hizo una manta con el retrato de la muchacha muerta, se la puso de vestido y marchó, acompañada o sola, en demanda de castigo para el asesino y en protesta por tanta mierda.

El 30 de julio de 2010, Marisela tocó a la puerta de la residencia oficial de Los Pinos en demanda de justicia. Iba acompañada por Bertha Alicia García, mamá de Brenda Berenice Castillo García, una chava con un hijo de meses que desapareció el 6 de enero de 2009 en la ciudad de Chihuahua cuando salió a buscar trabajo; nadie ha vuelto a verla desde entonces, pero su desaparición no causó el ruido ni el revuelo que ha provocado el presunto secuestro y la presunta liberación de Fernández de Cevallos.

Por esos días, Calderón desarrollaba una “agenda privada” (¿estaría preparando sus fiestas del Bicentenario o armando el futuro político de su hermana en Michoacán, o bien planeando ofensivas contra los electricistas, o revisando sus negocios inmobiliarios particulares en la colonia Las Águilas?) y las dos madres dolientes fueron recibidas por el asistente del secretario particular de un funcionario de medio pelo. O algo así.

Durante muchos meses, Marisela y Bertha Alicia acudieron a todas las instancias, pegaron retratos de sus hijas en los postes de medio país, marcharon vestidas sólo con los retratos de sus hijas ausentes y con la dignidad que no les quedaba grande, a diferencia de las casacas militares que se pone Calderón.

Marisela recibió amenazas de muerte.

Lo supieron en las oficinas municipales, estatales y federales, pero ya saben cuán ocupados viven los funcionarios de todos los niveles.

A nadie se le ocurrió ponerle escolta, nadie se interesó por la mamá anónima de una muerta anónima, salvo un puñado de ciudadanos también anónimos que le dieron una palmada en la espalda, le regalaron una sonrisa triste o le ofrecieron una lágrima.

Y ya saben lo que pasó después: tras recibir unos abrazos, unas sonrisas y unas lágrimas solidarias, lo siguiente que Marisela recibió fue un balazo en la cabeza.

Los funcionarios citados, más otros, están satisfechos consigo mismos y en paz con sus conciencias respectivas porque cumplen con su deber: velan por la seguridad, se aseguran de la aplicación de las leyes y garantizan que los ciudadanos puedan ejercer sin cortapisas sus derechos y garantías.

Son los costos de la guerra.

Ésta será larga y cruenta, pero treinta mil y pico de vidas, más las que se acumulen esta semana, son un precio bajo para recibir una palmada en la espalda por parte de Obama.

Los funcionarios podrán dormir tranquilos.

Pero unos cuantos ciudadanos –neuróticos que somos– sabemos que le hemos fallado a Marisela; que debimos clamar, patear la puerta, arrebatar micrófonos en actos oficiales y en fiestas infantiles y gritar: “¡Con una chingada, háganle caso a esta mujer!”

Y como no lo hicimos, desde el asesinato de Marisela imaginamos que sigue caminando, evidente, desnuda, necesaria, y no logramos conciliar el sueño.

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Pedro Miguel. http://navegaciones.blogspot.com

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domingo, 19 de diciembre de 2010

EU también espía a sus ciudadanos…

Comprar fertilizante hoy día en Estados Unidos es, en esencia, la vía para ser sometido a una exhaustiva investigación del FBI que vigilará y reunirá datos personales del comprador para saber si su intención es envenenar el agua, si es un terrorista que piensa fabricar una bomba, si piensa hacer una prueba de metales o si piensa cultivar tomates, informó ayer el diario Washington Post.

Lo que pareciera ser el guión de un filme de ciencia ficción sobre la persecución anticomunista durante la Guerra Fría, resultó ser una realidad que este diario desveló tras una larga investigación: El programa Top Secret America creado desde los ataques a las Torres Gemelas de Nueva York del 11 de septiembre de 2001, ha convertido a ciudadanos que no han violado ninguna ley en el blanco de las agencias de seguridad.

“Huellas digitales (provenientes) de todo el territorio de Estados Unidos son almacenadas, junto con otras que las autoridades estadunidenses recabaron de prisioneros en Arabia Saudita y Yemen, Irak y Afganistán”, revela la investigación que se extendió a lo largo de varios meses y que dio como resultado un extenso artículo firmado por Dana Priest y William M. Arkin.

El texto, que recuerda las revelaciones de Bob Woodward y Carl Berstein sobre el escándalo de espionaje republicano a los demócratas que llevó a la renuncia del presidente Richard Nixon en 1974, informa que las mismas dependencias y tecnologías que han servido para perseguir enemigos en los campos de batalla de Irak y de Afganistán, se están volcando ahora en contra de los propios estadunidenses.

“Identificadores portátiles inalámbricos de huellas digitales que fueron usados por los soldados de Estados Unidos durante (los ataques a la) insurgencia de Irak para registrar a los residentes de barrios enteros” son usados ahora contra ciudadanos estadunidenses, dice el artículo que informa también que empresas como L-1 Identity Solutions está vendiendo el mismo tipo de equipos a los departamentos de policías para que revisen las identidades de los conductores.

“En Arizona, la Unidad de Reconocimiento Facial del Sheriff del Condado de Maricopa, está utilizando un tipo de equipo que se ve con frecuencia en las zonas de guerra, para registrar 9 mil registros biométricos digitales al mes”, dice.

Porque los avances técnicos que las unidades de operaciones especiales desplegaron en el exterior para matar a los líderes de Al-Qaeda están expandiéndose ahora a través de Estados Unidos:

“En las líneas del frente, esos avances permitieron la rápida fusión de los registros computarizados de las identificaciones biométricas con los números de teléfonos celulares para que los soldados pudieran lanzar el siguiente ataque sorpresivo”, dice el reportaje del rotativo estadunidense.

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Recursos casi ilimitados

Pero también considerables cantidades secretas de dinero para fichar a la población en la búsqueda de supuestos terroristas que, en el caso del Departamento de Seguridad Nacional, que dirige la ex gobernadora de Arizona, Janet Napolitano, se ha traducido, según esta investigación, en donaciones de 31 mil millones de dólares, desde 2003, a estados y gobiernos locales para que ayuden a buscar terroristas.

Un monto de casi 385,000 millones de pesos mexicanos, al que habrá que sumarse los montos de dinero de otras cuatro dependencias del gobierno estadunidense que también están colaborando en este trabajo que el Washington Post cuantificó bajo la modalidad de 4 mil 058 organizaciones federales, estatales y locales abocadas al antiterrorismo en todo el país, de las que 935 fueron creadas inmediatamente después del 11 de septiembre de 2001.

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Agentes mal entrenados

A final de cuentas, una de las muchas conclusiones a las que llegaron los autores del artículo después de realizar 100 entrevistas y unos mil documentos, fue que las autoridades sobre las que descansa todo el proyecto, o no están bien entrenadas, o no tienen la objetividad suficiente para proteger a los estadunidenses de un ataque terrorista.

“Tratando de aprender más sobre el Islam y el terrorismo, algunas dependencias policiacas han contratado a entrenadores que se autodescriben como expertos y cuyos puntos de vista extremistas sobre el Islam y el terrorismo son considerados como imprecisos y contraproducentes para las agencias de inteligencia del FBI”, dice.

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Afecta a inmigrantes

Michael German, un ex agente del FBI que ahora dirige una campaña de American Civil Liberties Union para enfrentar los abusos en los que ya están incurriendo los agentes de la ley al no estar siendo sometidos a ningún tipo de supervisión y a quienes se les dan reglas e instrucciones muy laxas, platicó con Excélsior vía telefónica desde Nueva York.

Pues al reiterar que esta situación, como dijo al Washington Post, “abre la puerta a todo tipo de abusos”, German dijo que los prejuicios antiinmigrantes son específicamente permitidos para las autoridades policiacas, fronterizas y de seguridad nacional.

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http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&id_nota=698326

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miércoles, 8 de diciembre de 2010

El peligroso...

Las enciclopedias dirán que nació en 1940, en un barrio pobre de Liverpool, en medio de un bombardeo nazi. Quedará para el lector advertir que los primeros sonidos que le llegaron fueron esos: los de la guerra.

Su padre, un marinero al que casi no conoció. Su madre, Julia, la verdadera tragedia de su infancia. Lo dejó al cuidado de una tía a la edad de cuatro. Regresó unos años después, pero la dicha duró poco. John Lennon la vio morir frente su casa, bajo las ruedas de un policía borracho.

“Mi madre me dejó huérfano dos veces”, diría más tarde.

De muy joven fue líder de pandillas, callejero, irreverente, pendenciero y seductor. Encarnó aquello que la sociedad inglesa aborrecía: el proletariado de los suburbios.

Amó al rock and roll por sobre todas las cosas.

Formó una banda (Los Quarrymen); reclutó a McCartney. Su primera experiencia poética fue jugar con las palabras “ritmo” y “escarabajo” para dar nombre a la banda que cambiaría para siempre la historia de la música.

Tenía veintitrés años cuanto se presentó con los Beatles en Londres. Ante un auditorio repleto, sonrió y dijo: “Para nuestro último número, vamos a pedir su colaboración. Los de los asientos baratos pueden batir las palmas. Los demás que hagan sonar sus joyas”. Presente, entre “los demás”, estaba la Reina de Inglaterra.

En 1966, declaró que los Beatles eran más populares que Jesucristo. Le respondieron con el ya conocido lenguaje de las hogueras. Se quemaron discos y fotos en todas partes. El Ku Klux Klan lo amenazó de muerte. A instancias de su tía Mimí, se retractó y pidió disculpas cuántas veces pudo. El Vaticano tuvo la piedad de “perdonarlo” cuarenta y dos años después.

Sin tener formación académica, compuso una buena cantidad de melodías memorables. “In my life”, que escribió a los veinticinco, fue elegida la mejor composición del siglo por un jurado mundial de directores clásicos.

Siendo ícono de la cultura occidental, tuvo el desatino de juntarse con una artista japonesa. Se burlaron diciendo que se estaba apareando con un mono. Respondió de la única manera que sabía hacerlo, con sarcasmo y una canción: “Todos tienen algo que ocultar excepto yo y mi mono”.

Harto de ser un “payaso beatle”, inició su carrera solista y su militancia por la paz. Tocó en el concierto por John Sinclair, un activista social encarcelado en Michigan en Julio del 69. Desde entonces, no se detuvo en su guerra contra la guerra de Vietnam.

Denunció que “la mujer es lo negro del mundo”. Fue el primer feminista.

Se mudó a Nueva York, hastiado de la sociedad inglesa. Dijo alguien: “Cuando se es un genio creativo como Lennon, se le dejan pasar ciertas cosas. Pero Inglaterra no le deja pasar cosas a nadie que venga de la clase obrera”.

Al igual que Graham Greene, tuvo micrófonos de la CIA y el FBI hasta en el trasero.

Músicos como McCartney, Jagger y otras megaestrellas del rock fueron declaradas “inofensivas” por el gobierno de Nixon, al cumplir el mandato de “tocar sus canciones y volver a sus mansiones”. Pero Lennon fue inmanejable. Obsesionó a los medios. Salió a la calle. Fastidió al poder.

“Nuestra sociedad está gobernada por dementes que persiguen objetivos dementes”.

Lo llamaron: loco mesiánico, subversivo, terrorista, desquiciado, excéntrico, comunista, irresponsable, pervertidor de la juventud.

Cierta Navidad, empapeló con fondos propios a las grandes capitales del mundo: “La guerra terminó, si tú lo quieres” (”War is over”, “Der krieg ist aus”, “La guerre est finie”, “E finita la guerra”).

El Director del FBI le respondió, días después, en un mensaje oficial al pueblo americano: “Nuestra causa es justa. Si tenemos fe en la humanidad, la libertad que heredamos se verá preservada. Estados Unidos no es un lugar para esas almas tímidas y cobardes que ruegan que haya paz a cualquier precio”.

Nunca dejó de ser, hay que decirlo, un tipo peligroso. Le negaron la ciudadanía americana. Quisieron deportarlo.

Así y todo jamás perdió el fuego sagrado de su arte. “Es cierto, soy un revolucionario. Pero un artista revolucionario. Nunca he dejado de ser un artista”.

Imaginó un mundo sin fronteras. En cierto modo, llegó a abolirlas. En su memoria, hay un jardín , el “Strawberry Fields” en pleno Central Park de Nueva York. En el 2000, Silvio Rodríguez y Fidel Castro le descubrieron una estatua, a tamaño natural, en el Parque Habanero de La Habana. Dijo un cubano: “De este hombre puede creerse cualquier cosa menos que esté muerto”.

Pasó de ser el fastidio de la escuela a ser el fastidio de las naciones más poderosas del mundo. Pero por delante del escándalo siempre estuvo su música. Al fin y al cabo, nunca dejó de ser un rockero rebelde de los suburbios de Liverpool.

Hace hoy treinta años, el 8 de diciembre de 1980, alguien lo mató a balazos. La noticia cruzó rápido el Océano. Tía Mimí, en su casa de la playa, escuchó al pasar que John estaba otra vez en boca de todos. “¿Qué habrás hecho ahora, Lennon?”, pensó Mimí.

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Gustavo Boschetti

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