Sería
dios, sería la naturaleza, pero al nacer Catherine O’Hara le acomodaron los
órganos internos del cuerpo en posición invertida respecto a lo habitual, como
si se tratara de una imagen en espejo. Esta es una condición genética poco
común conocida como situs inversus. La actriz no murió por esto, ciertamente.
Y
si no sabíamos este dato, con la muerte de O’Hara hoy lo sabemos.
Y
cada día lo sabremos más, porque las redes sociales no tienen escrúpulos: sí,
igual que Juan Gabriel (según le contara José Luis Paredes Pacho a Nicolás
Alvarado), quien escribía y cantaba cualquier cosa por más ridícula que fuera:
En mi vida no he visto, señores, una linda ciudad tan hermosa, como una que vi
por el norte y se llama Hermosillo, Sonora…
Qué
cosas, ¿no?

