Trova y algo más...

lunes, 7 de junio de 2010

Hoy, Día de la Libertad de Expresión…

Según podemos leer en manuales, reglamentos, oficios y demás panfletos firmados por quienes usted menos imagina, amigo lector, la libertad de expresión es uno de los valores fundamentales de la democracia de una nación y es inherente al respeto de los demás derechos humanos. La libre manifestación de las ideas está consagrada en nuestra Carta Magna en los artículos 6 y 7; fue el ex presidente Miguel Alemán, quien instauró el 7 de junio como el Día de la Libertad de Expresión en nuestro país en 1951.

Este derecho está consagrado en varios instrumentos internacionales a los cuales México pertenece. Entre los instrumentos que promueven la libertad de expresión, se encuentran la Declaración Universal de Derechos Humanos, que lo establece en su artículo 19, así como los artículos 13 y 14 de la Convención Americana de los Derechos Humanos (CADH), y en el artículo 4 de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre.

Este derecho es tanto individual como colectivo, ya que no sólo es el derecho individual de emitir o recibir informaciones, sino que se ve inmiscuido el ámbito social por la aportación de información, la pluralidad de ideas que pueden ayudar en nuestra sociedad, donde el elemento multicultural y pluriétnico está presente. También, la libertad de expresión puede llegar a ser un vehículo para la exigibilidad de otros derechos.

El ejercicio de la libertad de pensamiento y de expresión no puede estar sujeto a previa censura. No se puede restringir el derecho de expresión por vías o medios indirectos, estipula el artículo 13 Libertad de Pensamiento y de Expresión de la CADH, por lo tanto, habría que exigirle al Estado mexicano que cumpla con su obligación de garantizar y vigilar el ejercicio de la libertad expresión, así como establecer los mecanismos necesarios para que predomine la pluralidad informativa con la finalidad de fortalecer el diálogo y la comunicación para una sociedad democrática, participativa e incluyente.

Qué bonito se oyó todo lo anterior, ¿no? Sin embargo, como bien dice Felipe Fierro Alvídrez, en México, al igual que en muchos otros países del mundo mundial, el debate sobre la libertad de expresión es inconmensurable; es decir, nadie sabe a ciencia cierta dónde inicia ni donde concluye, pues factores políticos, como las elecciones, los poderes constituidos, grupos formales e informales y, en especial, los medios de información, toman al celebrado 7 de junio cual si se tratara de Navidad o del Día de la Madre: todos expresan buenos deseos y hasta organizan elegantes reuniones para festejar a los "abnegados periodistas". Eso, por un lado...

En el otro extremo de la realidad vemos cosas que por lo menos invitan a reflexionar sobre el oficio, por algo será que ninguna empresa de seguros vende un seguro de vida a los profesionales de los medios de información. Más allá de las películas de intrigas mediáticas, los organismos de derechos humanos señalan que la profesión de periodista es una de las 3 más peligrosas en México, al lado de los bomberos y los boxeadores profesionales: decenas de fieles servidores "de lápiz y papel", sean empresarios de medios de información o simples reporteros de fuente, han perdido la vida en defensa de su profesión, y el Ministerio Público, monopolizador de la procuración de justicia por disposición constitucional, poco o nada hace para evitarlo.

"Aunque resulta inobjetable que en los últimos cinco años se ha advertido un ensanchamiento del ejercicio crítico de las libertades de expresión e información en México, lo cierto es que –paradójica o consecuentemente– los golpes, las restricciones y hasta las presiones e intimidaciones abiertas o embozadas continúan acechando de manera recurrente al gremio periodístico", dicen Verónica Trinidad Martínez, Angélica Pineda y Omar Raúl Martínez en “Recuento de daños a las libertades de expresión e información”.

Mientras tanto, en el Congreso de la Unión, se "debate" si se inicia el "debate" sobre la regulación de los medios masivos, este primer punto de acuerdo tiene ya varios años y aún no se ha resuelto... y sólo Dios (o su equivalente científico) sabe si se atenderá: Temerosos de probar de nuevo un enojo del poder de los medios, algunos estén convencidos de que legislar sobre la materia sería el suicidio, es más, muchos ni siquiera se atreven a reconocer eso y se escudan en que, "por bien de la República" el tema debe quedarse en la congeladora, señaló Jacaranda Pineda Chávez, en el documento “La regulación de los medios de comunicación: un debate abierto”.

No obstante, la necesidad del análisis del derecho y la libre expresión de ideas, es imperiosa, principalmente por los actores de los medios de información, quienes diariamente enfrentan este concepto, obligando a una continua reflexión.

Sabemos que la libertad de expresar el pensamiento individual es sin lugar a dudas un fenómeno consustancial al ser, a la existencia, a entender al hombre como tal ya sea particular o colectivamente. Entender esta necesidad de libertad es lo que obliga a colocarla dentro del Derecho, en busca de garantizar su permanencia. Al hablar de necesidad inherente al ser humano, se ubica a este concepto dentro del derecho natural, y de ahí la universalidad que conlleva su sentido, en tanto que todos los pueblos de una u otra manera refieren a través de su historia esta necesidad y principio normativo.

Pero analizando el desarrollo de los gobiernos, se ve una tendencia a que el derecho de expresión se ubicó como una garantía individual sin reglamentación positiva, como es el caso México, carente de sujeción a las condiciones indispensables para que se pueda hablar de "garantizar su permanencia" y vertebrarlo.

En casi todo el mundo, las libertades de expresión han pasado de ser una concesión graciosa del gobernante y una reivindicación natural, a una garantía jurídica de los gobernados, sancionada por la ley fundamental que entraña, en el fondo, la conservación del orden social. No en balde, Maquiavelo apuntó: "Nada contribuye más a la estabilidad y firmeza de una república como organizarla, de suerte que las opiniones que agitan los ánimos tengan vías legales de manifestación".

En una rápida ojeada a práctica de la expresión y el entorno que marcan las constituciones en el mundo, se puede precisar que la libertad de expresión ha sido uno de los derechos fundamentales del hombre, porque es la prolongación de la garantía individual de pensar, ejercicio sin el cual no es posible aventurar la posibilidad del desarrollo del hombre en sociedad. De los 189 países del mundo, un total de 178 reconocen la libertad de expresión como garantía constitucional.

Por otro lado, el reconocimiento internacional de la libertad de información vino a transformar el sentido inicial o tradicional del vocablo de prensa o libertad de imprenta, en una referencia de mayor envergadura no sólo desde la perspectiva social, sino incluso conceptual. La libertad de información toma auge en el mundo contemporáneo con la Declaración Universal de los Derechos Humanos, donde se establece que: "Todo individuo tiene derecho a la libertad de expresión y de opinión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión". Un total de 71 países consagran esta garantía en sus constituciones; en México se carece de elementos expresos que permitan reglamentar esta libertad constitucional.

Además, uno de los aspectos íntimamente relacionados con la libertad de información es, sin duda, el concerniente al secreto profesional que representa una reivindicación tradicional de esta profesión en el mundo entero. Los principales argumentos que se han vertido en favor de incluir el secreto profesional como un derecho de los periodistas son, básicamente, que el periodista tiene el deber moral y ético de proteger el anonimato de la persona que le proporciona la información, y que debe proteger a sus fuentes de información como una seguridad práctica de que continuará recibiendo información confidencial, si fuera necesario.

Son 13 los países que consagran este derecho en sus constituciones. México no está en ese selecto grupo, pero inaugurará el Mundial de Sudáfrica, que es lo único que le interesa a los mexicanos, según los medios. En fin…

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domingo, 6 de junio de 2010

Hola, jodidón, soy Javier Aguirre…

La verdad no peca pero incomoda. Al escuchar a Javier Aguirre en su definición de país, como jodido, y a la realidad del futbol mexicano, como mediocre, no queda otra más que darle la razón. De acuerdo, pero el decir una cosa en México y opinar otra en España es lo que no se entiende.

En México hablar con el Vasco hoy no es una tarea sencilla, tal y como ocurría en otras épocas en las que Javier Aguirre era un personaje accesible, con sonrisa fácil y menos canas.

Recuerdo cuando bastaba una invitación para que se pusiera el uniforme y jugara en beneficio de una causa como la que defendía el EZLN. Era marzo de 1999 cuando Aguirre participó por primera vez como jugador en aquel partido que disputó el Ejército Zapatista de Liberación Nacional en el estadio Jesús Martínez Palillo y en el que lo acompañaron los ex mundialistas Luis Flores, Raúl Servín y Rafael Amador. Los insurgentes fueron derrotados por los ex profesionales por 5 goles a 3.

Casi once años han pasado desde esa cascara política. En 2005 Aguirre aún decía que se identificaba con su país: “Soy mexicano de los pies a la cabeza”, en aquél entonces el Vasco aún vivía en la Ciudad de México, mover su residencia a Miami era algo muy lejano y la causa zapatista aún era de su simpatías, incluso participó en la organización del partido entre el Inter de Milán y el EZLN. Eran otros tiempos sin duda, donde el EZLN era una causa defendida y bien vista.

Aguirre siempre ha participado de forma activa con lo que acontece en México, incluso el Vasco acudió al llamado de Felipe Calderón para rescatar al país de su mala imagen derivada de la violencia y la Influenza AH1N1.

El 25 de mayo del año pasado estuvo sentado al lado del presidente para respaldar la intención de “Vivir México” y en la que se decía destinarían 200 millones de pesos para promocionar al país. Esa vez en Los Pinos no había pasamontañas, pero Bárbara Mori, Roberto Gómez Bolaños, Chespirito; el cantante Marco Antonio Solís, El Buki, y Paty Chapoy también mostraban su amor por México.

El Vasco no puede ser calificado como mentiroso por lo que dijo a Cadena Ser en España. Aguirre comentó la situación de inseguridad que se vive en México; y soltó un repetido y claro “jodido” para calificar lo que se vive por las inundaciones, pero sobre todo por la delincuencia y la violencia. Eso es una verdad a todas luces. Agregar que el potencial del equipo mexicano es para terminar entre el 10 y 15 en el Mundial de Sudáfrica tampoco es falso, así ha sucedido siempre.

Lo dicho en México por Aguirre era pretender hacer del Tri un equipo de guerreros y ser embajador de la campaña ¡Vive México! El Vasco entonces no puede ser calificado como mentiroso; Aguirre sólo es incongruente y “Vive México” a su manera y desde Miami.

¿Qué pensará el Subcomandante Marcos? ¿Qué le dirá Felipe Calderón?

Y ahora resulta que el Vasco de marras viene a querer cambiarnos sus baratijas ideológicas por el oro de un nacionalismo más manipulado por Televisa y Tv Azteca para que todos nos pongamos a brincar como locos alrededor del Ángel de la Independencia gánese, piérdase, empátase o cualquier combinación posible, que en México todo se puede con la magia de la repetición.

“Del México del sí se puede al México del ya se pudo” o de cómo tiene que pasar algo este año en México, partiendo de la base de que cada 100 años suceden cambios trascendentales. No, no lo dijo Miguel Ángel Cornejo, la filosofía es la misma, pero el vocero de dicha frase es el Vasco Javier Aguirre.

“Soy Javier Aguirre y amo a México”, sólo le faltó agregar “aunque esté jodido” como lo dijo en febrero de este mismo año en una radiodifusora española, Entiendo que el Vasco tuvo una especie de reconciliación amorosa, pasional y frenética con México, como cuando te peleas con tu pareja y al cabo de unos meses decides darle una nueva oportunidad. Quizá se sentía confundido, necesitaba tiempo para revalorar ese amor.

“Nuevamente es hora de soñar y de actuar, hora de decidir si queremos seguir siendo ese país que se siente predestinado al fracaso o el que se sabe capaz de construir ese destino anhelado”. ¡Hermoso! Hasta el Ángel de la Independencia se emocionó al escuchar a Aguirre, con ganas de bajar de su columna para abrazarlo.

No sé qué es más sorprendente del anuncio de Iniciativa México, si el encendido, optimista y patriótico mensaje del prócer, perdón, técnico nacional o poder observar un Paseo de la Reforma vacío, limpio y lejos de todo caos citadino.

Por un momento imaginé al técnico nacional hablarle así a sus jugadores, tal y como lo hiciera Nelson Mandela con sus compatriotas sudafricanos. Si ellos tienen a Madiba nosotros tenemos al Vasco.

“Es hora de darle vuelta a nuestra historia”. Qué importa la derrota ante Inglaterra, el baile que les puso Holanda, la lesión de Guillermo Franco, la “pecaminosa” y “criminal” noche de cigarros y cervezas, la salida de Jonathan y el silencio, ahí sí, para explicar los motivos de la baja de Dos Santos con el conocido berrinche de Zizinho. Qué importa que nadie sepa quién es el portero titular, aunque será el Conejo, cuando lo significativo de esto es “enterrar al México de los complejos”.

“Hay que olvidar al México que siempre espera lo peor”, no importa que Joseph Blatter, presidente de la FIFA, haya dicho que le daría gusto ver a Sudáfrica calificando a los octavos de final. “Hay que dejar atrás al México que busca culpables” y no darle importancia a lo que comentó el secretario general de FIFA Jerome Valcke quien con un humor, similar al del Vasco, a través de su Twitter se hizo el chistoso diciendo que si la gente llega tarde a la inauguración, se podrían perder los primeros dos goles de los anfitriones ante México.

Aún se suplica por esa famosa frase que lo encierra todo, palabras mágicas capaces de derrumbar las más sólidas defensas, llave que abre los caminos hacia el área enemiga, sólo dos palabras, doce letras que resumen el amplio conocimiento táctico de la afición mexicana por el deporte más popular: “Échenle ganas”…

Aguirre lo dice más bonito, la retórica es hermosa, el mensaje es el mismo.

No importa la incapacidad si tenemos los sueños y deseos. Si somos uno por ciento mejores cada día, a final del año seremos 365 por ciento mejores, ya lo decía ése “gran pensador mexicano” Miguel Ángel Cornejo.

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Mucho de esto lo dijo C. Uriegas en laloncheria.com, y mucho de esto hay que repetirlo.

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sábado, 5 de junio de 2010

Cinco de junio...

En el libro de la infamia nacional, junio no comienza en uno: empieza en cinco...
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viernes, 4 de junio de 2010

Variaciones sobre una misma historia...

La historia es muy sencilla, tan simple que hasta da vergüenza volver a comentarla. Pero es necesario hacerlo. Mañana se cumple un año del incendio de la guardería ABC y todavía una gran parte de la sociedad se encuentra indignada porque no se ha hecho justicia en esta tragedia.

La impunidad sigue siendo la gran compañera de los discursos oficiales, de las comparecencias, de los argumentos de quienes han sido señalados como culpables.

Y mire usted que varios han sido señalados como culpables.

Pero hay una luz al final del túnel. La Suprema Corte de Justicia de la Nación, SCJN, ha estudiado el caso desde hace varios meses. Y finalmente, el ministro encargado de la investigación del incendio de la guardería ABC, Arturo Zaldívar, llegó a la conclusión de que en este caso sí se registraron violaciones graves de garantías, de las que son responsables el actual director del IMSS, Daniel Karam; su antecesor y actual secretario de Comunicaciones, Juan Molinar; el ex gobernador de Sonora, Eduardo Bours; el ex titular de Protección Civil del Estado, Willebaldo Alatriste, y el ex presidente municipal de Hermosillo, Ernesto Gándara, entre otros.

Estas conclusiones forman parte del dictamen que Zaldívar entregó ayer jueves a sus compañeros del Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación: en el informe preliminar de las indagatorias del caso, que le entregaron a Zaldívar los magistrados de la Comisión Investigadora, María del Rosario Mota y Carlos Ronzon, se señalaba como responsables sólo a 19 funcionarios, federales, estatales y municipales.

Pero después de revisar las investigaciones, el ministro Zaldívar decidió incluir en la lista a otros servidores públicos, entre ellos, al actual director del IMSS, Daniel Karam.

Entre los funcionarios que Zaldívar también responsabiliza de violaciones graves de garantías destacan, además, el ex director de Prestaciones Económicas y Sociales del IMSS, Sergio Antonio Salazar, y la ex coordinadora de Guarderías, Carla Rochín, quienes fueron cesados de su cargo un mes y medio después del siniestro, el 5 de junio de 2009, que provocara la muerte de 49 niños.

El caso de Carla Rochín generó particular atención porque se le vincula con la esposa del presidente Felipe Calderón, Margarita Zavala, por su militancia panista y porque ambas fueron diputadas en la misma legislatura.

Para que el dictamen del ministro Zaldívar sea aprobado debe contar con el voto de al menos seis de los 11 ministros que integran el Pleno del máximo tribunal del país.

Esta es la primera ocasión en que, como resultado de una investigación, un ministro de la Corte propone responsabilizar de violaciones graves a un secretario de Estado y a funcionarios de primer nivel del gobierno federal.

Conforme a un acuerdo previo del Pleno del alto tribunal se espera que en las próximas horas la Corte anuncie que suspenderá las sesiones de la próxima semana para dedicarse al estudio del dictamen elaborado por Zaldívar.

La intención es que todos los ministros forjen su propio criterio sobre el tema, para que inicien la discusión y resolución de este caso a partir del lunes 14 de junio.

De entrada, el Pleno tiene que determinar si la investigación que se realizó fue suficiente o si se considera que debe ampliarse. Posteriormente, una vez definido este punto, tendrá que pasar a determinar las causas del incendio, la condición en que se encuentran el resto de las guarderías subrogadas del IMSS en todo el país, la legalidad de estos contratos, y, al final, si se registraron violaciones graves de garantías y quiénes son los responsables de las mismas.

La Corte, conforme al artículo 97 de la Constitución, no tiene atribuciones para sancionar a los funcionarios que encuentre responsables de las violaciones. Al Congreso de la Unión, al presidente de la República, a la Procuraduría General de la República, a la Secretaría de la Función Pública, así como a las autoridades estatales y municipales de Sonora, es a quienes les compete promover cualquier tipo de sanción penal, política, civil o administrativa.

Se hizo público que antes de que el ministro Zaldívar presentara su dictamen, de última hora, ayer, los secretarios de Gobernación, Fernando Gómez Mont, y de Comunicaciones y Transportes, Juan Molinar, acudieron a su oficina para tratar de deslindar de responsabilidades al gobierno federal. Sin embargo, no tuvieron éxito.

No obstante, el titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Juan Molinar Horcasitas, informó que se abocará a la lectura y estudio profundo del Dictamen elaborado por el Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, relativo a la tragedia ocurrida en la Guardería ABC, de Hermosillo, Sonora. Todos dudamos eso, desde luego.

Después de que la SCJN hizo público el documento, dijo que dada su extensión amerita un análisis minucioso antes de emitir cualquier opinión sobre el mismo. Y es que el señor secretario no tiene tiempo para leer, sobre todo ahora que se acerca el mundial de Sudáfrica.

“En todo caso, el Secretario reitera por este medio su respeto a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en su carácter de Tribunal Constitucional del Estado Mexicano, y que se abocará en días próximos al estudio, análisis y discusión de este asunto”, destacó la dependencia en un comunicado.

“De este asunto”. Así lo dijeron, con un cinismo que raya en lo imbécil.

Y es que tienen muy buenos asesores: los mismos que Káram y que Calderón y demás funcionarios de primer nivel del gobierno federal, muchos de ellos (los asesores, se entiende) son los mismos que en su momento aconsejaban a los priistas que gobernaban al país, por eso no se ve una diferencia notable entre el discurso lleno de obscenidades de los panistas y el de los viejos priistas, que ahora quieren volver al poder.

No perdamos la fe: la memoria existe, conciudadanos, así que no abramos la puerta a ese pasado mayormente nefasto.

Igualmente, el ex director del IMSS y actual titular de la SCT, emitirá su opinión sobre el Dictamen en cuestión, una vez que cuente con todos los elementos de análisis jurídicos necesarios. “Pero será después del mundial”, dicen que dijeron los voceros.

La SCT recordó que el funcionario ha colaborado de manera voluntaria y permanente con las diversas autoridades involucradas en la investigación del caso, y subrayó que se mantendrá a disposición de las mismas, aportando información y los elementos de análisis.

El dictamen difundido este jueves, mencionó el vocero, es tan sólo la base sobre la cual el Pleno de la Corte deliberará en las próximas semanas, y que la resolución final será adoptada por el voto de la mayoría de los Ministros de la propia Corte.

Por su parte, el director General del Instituto Mexicano del Seguro Social, Daniel Karam, expresó su respeto al dictamen sobre la Guardaría ABC que elaboró la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Sin embargo, el titular del IMSS dijo que analizará el informe del ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, ya que es un elemento más que se suma al proceso de análisis del Pleno de la SCJN, la cual deliberará al respecto y, en su carácter de órgano colegiado, resolverá por mayoría de votos de sus integrantes.

Daniel Karam señaló que seguirá este proceso con detenimiento y en un ámbito de pleno respeto a las expresiones de los integrantes de este órgano supremo del Poder Judicial.

¿Y Bours qué dijo sobre el dictamen de la SCJN?

Nadie sabe, nadie supo.

Anda en su rancho, dijo un vocero no oficial, digno de todo descrédito, del ex gobernador. Y añadió que lo más probable es que se haya referido a los ministros con las mismas palabras que utilizaba para referirse a los maestros y a los ciudadanos indeseables: “Que chinguen a su madre”, y para cerrar con broche de oro, la cereza del pastel: “¡Que se vayan a la jerga!”.

Dicen que así decía mucho el Eduardo. A mí no me consta, que quede claro. No sé si a usted, amable lector.

Por lo pronto, mañana se cumple un año de la tragedia y todavía no se disipa el humo de la indignación popular.

Nunca más, señores.

Nunca más.

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jueves, 3 de junio de 2010

Nada intencional, nada deliberado, nada qué informar…

El otro día, hace unas semanas, vino Fernando Gómez Mont a Hermosillo. El secretario de Gobernación, pues. Ése que le echa la culpa de todos los males de México a la prensa y a los periodistas, claro. Así llegó, sin que nadie lo invitara y sin previo aviso. Qué raro, ¿no?

Ofreció una rueda de prensa, de ésas que resultan hasta sospechosas, y así como no queriendo la cosa, se refirió al invencido de la Guardería ABC, de infelice memoria: “Vemos con preocupación aquellas investigaciones que inclusive inducen la presencia de aceleradores en la zona del incendio, en la bodega, que inclusive pudieran generar o consolidar la hipótesis de actos intencionales respecto a esta tragedia”.

Y enseguida las salas de redacción le tupieron duro al teclado para ser los primeros en dar la noticia.

Pocos, muy pocos, buscaron al ex gobernador Eduardo Bours Castelo para ver qué pensaba de esas declaraciones. Alguien lo encontró y habló con él. Le preguntó al respecto, y José Eduardo respondió con el mismo tono lacónico y soberbio que siempre usó —tanto para hablarle a los viejitos de juventud avanzada, como a su yegua árabe y a su secretario particular—: “Hay que ver quién resultó beneficiado con el incendio de la Guardería ABC”, y después colgó porque tenía muchas cosas qué hacer. Y es que los ex gobernadores siempre tienen mucho qué hacer, no son como los jubilados, que se pasan el día pensando en que la pensión alcanza para tan poquito que… en fin…

En la inmediatez que nos señala a todos los mexicanos, entendimos que Bours intentó referirse al ganador de las elecciones del 2009, el panista Guillermo Padrés Elías; sin embargo, era por todos sabido que el vaquero Alfonso Elías Serrano, el delfín priista de Bours Castelo, iba tan a la baja hacia el final del proceso electoral, que no había forma de que ganara, de tal forma que habría que empañar el resultado y, además, salvar lo poco que quedaba de buena imagen de la administración en funciones el 5 de junio de 2009: eso se sacó a colación después, cuando el humo del incendio se había disipado y nadie en ese gobierno daba la cara por los niños muertos y heridos: ni el gobernador ni el procurador ni el encargado de Protección Civil… y, como dicen, el que calla, otorga.

Nadie dio la cara por los niños que habían muerto ni por los pequeños heridos; por el contrario, en un acto de cinismo oficial, en lugar de buscar a los culpables de la tragedia y hacerlos pagar por ello, se dedicó, en una ceremonia con aires de evento social, a premiar a los héroes para acallar las voces de la indignación.

En cualquier país medianamente civilizado, los funcionarios que tendrían que ver con asuntos de administración, seguridad y protección civil, tan cercanos al siniestro, hubieran presentado su renuncia de inmediato para no entorpecer las investigaciones.

Aquí no fue el caso: nadie dejó su lugar, y su presencia contaminó cualquier intento por darle claridad a las averiguaciones.

La opinión pública, que muchas veces tiene razón, es muy pero requete muy contreras, y la opinión pública concluyó en que el principal beneficiado con el siniestro no fue el ahora gobernador del Estado, sino el mismo gobierno de Bours, al destruirse en el fuego un número todavía no determinado, pero seguramente enorme, de documentación que podría afectar su administración, porque eran supuestas —todo es un supuesto porque todo ha quedado hasta hoy en simple jineteo oral en esta ciudad— evidencias de las malas prácticas financieras, cuyo producto no sólo se derivó hacia una pésima campaña electoral que intentaba arropar a los candidatos más endebles e impopulares que ha mostrado el PRI en las últimas décadas, sino también hacia las manos del círculo más cercano de empresarios que resultaron favorecidos con los grandes contratos durante la administración y la puesta en práctica del Plan Sonora Proyecta, además del tráfico de influencias en otros tantos asuntos menores, negocios corruptos y demás testimonios de presuntas irregularidades administrativas.

De entre todos los beneficiados de ese círculo estaban, desde luego, los dueños de la ABC, quienes fueron y vinieron en libertad durante tanto tiempo. Hasta la fecha.

¿Por qué vino Gómez Mont a Hermosillo a decir lo que dijo?, es la pregunta de muchos ciudadanos de segunda y de tercera que convivimos bajo el raso del sol, a 40 grados centígrados. Carlos Puig (se pronuncia Puch, no Pig, como he escuchado a muchos decirlo, muertos de la risa, obviamente) dice en su columna Historias del más acá que a un año del incendio, el gobierno federal, en este caso el Instituto Mexicano del Seguro Social, no ha informado con precisión y claridad qué sucedió en la Guardería ABC y cuáles, puntualmente, cree que son las responsabilidades, por negligencia o deliberadas, de cada uno de los actores políticos involucrados en el suceso.

Como se empieza a hacer costumbre, el informe más completo lo hizo la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Informe que aún tiene que debatirse en la Corte para asignar responsabilidades. Falta poco para que se cumpla un año de la tragedia en Hermosillo, en la que murieron 49 niños y otros 79 resultaron heridos. Murieron en un lugar en el que el Estado les había prometido cuidarlos.

En medio de esto, sin coyuntura ni aviso —dice Puig—, Fernando Gómez Mont fue a Hermosillo y dijo: “Vemos con preocupación aquellas investigaciones que inclusive inducen la presencia de aceleradores en la zona del incendio, en la bodega, que inclusive pudieran generar o consolidar la hipótesis de actos intencionales respecto a esta tragedia”. ¿Actos intencionales? ¿Qué insinúa el secretario? ¿Será esa la defensa ante la Corte? ¿Hay averiguación previa?

Lorenzo Ramos, abogado de un grupo de familiares de los niños muertos, dijo:

“El secretario de Gobernación es abogado, es el responsable de la política interior y supuestamente es el segundo hombre mejor informado en el país y, sin embargo, no fue capaz de señalar a un responsable. Cuando señala que hay intencionalidad en un evento, pues obviamente se señala a un responsable y además se dice la mecánica y las pruebas que se tienen, pero sobre todo como abogado el señor Gómez Mont debió haberlas aportado al Ministerio Público y no a la prensa; es decir, aquí quedo la percepción que en realidad el secretario de Gobernación vino a —como se dice coloquialmente— acalambrar a Bours… a nosotros nos queda claro que Eduardo Bours tiene la responsabilidad jurídica y política en lo que hizo en la guardería, pero para eso están las instancias competentes.

“Nadie puede decir yo tengo un peritaje. Que lo exhiba. Son pruebas muy delicadas, ahora cuando tú haces un señalamiento tienes que sustentarlo, no es posible que simplemente lo digas al aire y te vayas como lo hizo el secretario de Gobernación, tan campante. Y como se dice aquí en Sonora ‘deje la víbora chillando ¿no?’”

¿Tiene otro peritaje Gómez Mont? ¿Uno que culpa al gobierno de Sonora, arrendador de la bodega donde empezó el incendio? La Suprema Corte nunca lo vio, según su informe preliminar. Ni intencional ni deliberado, según la Corte.

Sin embargo, en un medio nacional se dio a conocer que la bodega de la Secretaría de Finanzas del Estado estaba a un lado de la guardería porque siete años antes se había quemado la anterior.

También al final de un sexenio.

Y las llamas se llevaron todos los documentos financieros de un sexenio.

Ya sabemos, eso también es sólo una coincidencia. Nada intencional. Nada deliberado, como se podría pensar. Nada qué informar. Nada que escribir a casa…

Lo cierto es que estamos a escasos dos días para que se cumpla el primer aniversario de la tragedia. Una tragedia que, por sus dimensiones y alcances, por la impunidad y todas las irregularidades que han abierto boquetes enormes en una investigación que iniciaron quienes no debieron de haberlo hecho: los mismos que se señalan como culpables, puede catalogarse un crimen de lesa humanidad.

Un crimen que permitió desnudar el hambriento tráfico de influencias a la hora de otorgar las licencias para subrogar las guarderías del Seguro Social, en cuyo listado aparecen funcionarios de todas las entidades, algunos de sus familiares y empresarios de la peor ralea.

Un crimen que sólo ha castigado a los padres de familia de esos 49 niños fallecidos, de los 79 que tendrán lesiones para toda su vida y a los tantos adultos que sufrieron quemaduras en el rescate, y a un puñado de chivos expiatorios que sirvieron de carne de cañón. A nadie más.

Aquí no ha habido justicia. Aquí ya no habrá justicia, porque justicia que no es expedita no es justicia. Como bien dijo alguien: Hermosillo todavía huele a impunidad. Todavía…

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miércoles, 2 de junio de 2010

Quince años es nada…

Pasada la angustia —a mi parecer sin tanta razón, ya que el evento está enmarcado en los presupuestos de las institucionales culturales locales y algunos bares que esperan los clientes cautivos, y que en su incapacidad por lograr una reunión de escritores de tal magnitud y presencia, prefieren reinventar la realidad regional con personajes venidos del otro lado del mar— hoy se inaugura en esta ciudad que todavía huele a impunidad de muchos colores, la XV edición del Encuentro Hispanoamericano de Literatura “Horas de Junio”, que homenajeará a la periodista y escritora Elena Poniatowska, entre otros escritores de talla no menor, pero de menor peso, lo que resulta un contrasentido.

¿Por qué darle tanta importancia a un encuentro de escritores?, preguntarán no pocos funcionarios llegados recientemente a sus enormes escritorios, mientras hacen un mohín con sus narices metrosexuales, le dan vuelta a las páginas de sociales de los diarios y escuchan el último compacto de Thalía y del Potrillo Fernández.

Pues yo creo que porque los escritores son los únicos artistas que nos pueden revelar hacia dónde vamos, que nos hacen viajar sin movernos un centímetro de nuestro asiento y que nos dibujan escenarios que pueden interpretarse de mil formas —y todas válidas— dependiendo de nuestra capacidad y de la circunstancia que estemos atravesando en el momento. Y, además, todo ello en forma de libro: la herramienta más práctica del sentimiento y la sabiduría juntos.

Bien se ha dicho que no hay nada que un escritor no pueda hacer en su imaginación: puede construir universos, dar vida, arrebatarla, cruzar los pasos de hombres y mujeres, recrear situaciones increíbles y generar emociones comunes basadas en sentimientos universales. Pero nada de esto nos serviría si los literatos no escriben la obra y nos la ofrecen generosamente. Así de simple. Y nos la pueden ofrecer precisamente en escenarios como “Horas de Junio”.

Ese acto maravilloso de despojarse del egoísmo recalcitrante, que campea en otras disciplinas del conocimiento, para entregarnos el fruto de sus noches en vela, de las horas solitarias, de la lucha interna entre la realidad callejera y la que bulle en su interior, es lo que diferencia a los escritores de la mayoría de los seres que transitamos los caminos de la vida buscando respuestas a preguntas que ni siquiera nos hemos atrevido a imaginar. Y bienvenida sea esa generosidad.

Se dice que un escritor es, a fin de cuentas, la obra que ha escrito, la que hemos leído, gustado u odiado, sentido como propia o que hemos rechazado en la ajenitud del disgusto, pero nunca en la indiferencia. Y finalmente eso es lo que deja la marca del escritor en nuestra propia historia personal, esa capacidad del artista de tocarnos con su obra y hacernos reflexionar a veces, meditar en la inmortalidad de las especies, incluida la humana; descubrir que hay formas diferentes de ver al mundo, y comprobar que la realidad tiene tantas interpretaciones como seres que habitamos el mundo.

La coincidencia universal sigue siendo el libro, la voz del escritor: ese poema que nos arrebata la respiración porque no sabemos qué seguirá en la siguiente línea; ese cuento que nos lleva de la mano por los callejones del misterio para develarnos la sorpresa a la vuelta de la página; esa novela que mantiene a los personajes agazapados detrás de la hierba crecida de los tropos literarios, y que en el momento menos pensado se abalanzarán sobre nosotros.

Y tantas otras manifestaciones literarias que el sólo imaginarlas ya nos produce un cierto desencanto porque tenemos que reconocer que nos faltará tiempo, siempre nos faltará tiempo, para intentar siquiera un acercamiento a los tantos libros que navegan por nuestras vidas, al alcance de la mano, pero tan lejos de las capacidades humanas porque sabemos que nunca podremos leer todos esos libros. La vida es finita, la literatura no: tan simple como eso.

No es regla común. Sin embargo, los escritores suelen convertirse en personajes de su propia cotidianidad: van y vienen como las olas y se encuentran donde quiera que exista un buen motivo y una tarde y una noche de junio —como este mes que apenas inicia y como este día que se abre a la lectura—, más propicia para la charla de amigos que para la disección académica.

Quizá por ello, por esa naturaleza de abstracción aparente que envuelve a los escritores, es que suelen encontrar con facilidad las rutas invisibles que otros escritores han trazado, como petroglifos en pleno siglo XXI, para encontrarse una y otra vez en los escenarios que la literatura ha dispuesto para unos cuantos elegidos, y para que éstos —a su vez— nos iluminen con sus voces de papel y su mirada en letras grandes y redondas, como los sueños que nos inspiran los buenos libros.

Los escritores van y vienen como va y viene el mes de junio cada año. A veces suben por las corrientes tumultuosas de la nostalgia como salmones. A veces nadan melancolía abajo con más facilidad que obra. Pero están ahí, que es lo importante. Y terminan maltratados por el tiempo porque no viven en torres de marfil, sino que pueblan las calles con toda su carga de agonías. Algunos, como el Fortino Sicairos, regresarán sólo en espíritu, pero regresarán.

Y al final, los escritores vuelven casi siempre a donde mismo: a los viejos hábitos de compartir con sus pares y con los neófitos tiernos toda su pasión por las letras, por los retruécanos de la realidad, por el sonido simple de las metáforas que se descorchan a medianoche.

Digamos que todos los escritores se dan cuenta, algún día lejano, que tienen la posibilidad de recrear los personajes que tomaban de la realidad, y es cuando el mundo les creció a veces de manera ruidosa, a veces en silencio, permitiéndoles tomar los elementos fantásticos de la literatura para amasar con ellos la arcilla simple de los versos que muchos años después los siguen dejando manifestar mis temores a la oscuridad y a los fantasmas de la soledad, o para dejar en claro los sueños y pasiones, o para marcar los territorios culturales en el vecindario de la vida. Y luego lo escriben y luego lo comparten con nosotros. Qué fácil, ¿no?

Según confesara una vez un escritor: “La literatura me ha permitido sentarme al borde de la historia para escuchar detenidamente los sonidos que han rodado cuesta abajo por los límites del tiempo desde hace ya más de mil años, un monstruo en expansión que ha subido montañas con nieves sin edad, bajado a los valles habitados por individuos taciturnos y llegado a las playas cuyas arenas son el eco de voces misteriosas, sefarditas, moriscas, después de atravesar un océano devorador de carabelas y tripulaciones enfermas de escorbuto”, y obviamente que aquello fue fascinante, aunque no entendimos algunas de sus palabras. Digamos que eso fue pecata minuta.

Se dicen tantas cosas de los literatos, pero al fin de cuentas tenemos que reconocer que un escritor sin obra no es nada, lo que es realmente lastimoso, pero más lastimoso resulta un escritor con obra no difundida, desconocida para la diversidad fantasmal que somos el universo de los lectores.

Por ello resulta doblemente satisfactorio testificar la realización de eventos como este XV Encuentro Hispanoamericano de Escritores "Horas de Junio", porque es una reunión de amigos —a la mejor por eso no me invitaron… ¡huleros!, je— y porque ofrece a los escritores la cada vez menos frecuente oportunidad de dar a conocer su obra para que sus propios pares, en principio, sean los multiplicadores de esa nueva semilla literaria. No hay que olvidar que, finalmente, un escritor es la suma de todos, y todos los escritores son la suma del universo.

No podemos dejar a los autores a solas con toda una obra esperándolo como isla en espera de su náufrago: debemos ir a él. Quizá no tan pródigos como la ocasión lo amerita, pero igualmente llenos de entusiasmo. Porque sabemos que la literatura es uno de los grandes placeres del mundo.

Y sobre todo ahora, cuando hay más estilistas en las peluquerías que en la literatura, debemos exigir lo imposible a los libros y a los escritores, porque el lector complaciente es uno de los cómplices del asesino de la literatura, pero el principal sospechoso lo es el autor complaciente, y sabemos que aquí no están los escritores que han hecho de la literatura una alfombra polvorienta para que todos la pisen, sino una capa luminosa para cubrirnos del sol durante estas literalmente calurosas horas de junio.

Bienvenido junio, y bienvenidas las “Horas de Junio”. Y a seguirle, que quince años es nada, ca’ón

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martes, 1 de junio de 2010

De celebraciones a celebraciones...

"Estas si son celebraciones, no chingaderas", dijo mi primo el Chato Peralta el domingo pasado, ya pasado el mediodía y pasado él de copas. Qué pasadez, eh...

"Y es que eso de ponerle nombres a las calles o hacer plazas porfiristas para celebrar falsos bicentenarios y peores centenarios, pues como que no va", dijo ya a medios chiles mi primo.

"Mejor esto: que hagan cervezas y que las bauticen con el nombre de nuestros caudillos, así cuando bebamos, sentiremos nuestra mexicanidad más que a toda madre: ¡Viva México, cabrones!", gritó ya en el clímax de su discurso, como si fuera el clon grisáceo del Felipe Calderón, quien en grisedad no canta mal las rancheras.

Nosotros no sabíamos a qué se refería el Chato, pero creo que fue a esto que apareció en la prensa el pasado fin de semana:

Los insurgentes mexicanos Emiliano Zapata y Francisco "Pancho" Villa, figuras magnas de la Revolución que México vivió de 1910 a 1917, tendrán en el centenario del levantamiento campesino sus propias cervezas, a tono con las festividades nacionales.

La dedicada a Zapata, "el Caudillo del Sur", será presentada hoy por sus creadores, Cervecería Revolución, quienes dijeron a Efe que es del tipo "'black lager', con cuerpo, con sabores a malta y lúpulo, no muy amarga".

"Se hace con más afán de homenajear que de ánimo de lucro", indicó Eduardo Ceballos, del departamento de ventas de Cervecería Revolución.

La marca fue registrada sin problemas y se tiene intención de buscar a los familiares para trasladarles "el respeto" con el que se usa el nombre de su antepasado (la última hija de Zapata murió en febrero).

La dedicada a "Pancho" Villa está en proceso de registro y se espera que para el último trimestre del año pueda lanzarse al mercado. Será una bebida más recia que la de Zapata, "totalmente oscura, tipo 'ale', con un cuerpo muy robusto y su correspondiente espuma", afirmó Ceballos.

Otra figura clásica de la Revolución mexicana, la de la "Adelita", mujeres que acompañaron a los campesinos, será objeto asimismo de otra cerveza más suave, estilo 'lager'.

Por el momento, la "microcervecería" —como define Ceballos a la empresa, con sede en Guadalajara— se ha marcado la meta de producir 120.000 botellas al mes de la destilación dedicada a Zapata, que se venderá a un precio de entre 30 y 35 pesos (de 2,25 a 2,62 dólares).

Será distribuida, por el momento, en la propia Guadalajara, en Ciudad de México y Monterrey, las tres principales metrópolis del país.

El lanzamiento se produce en el marco de las festividades que México celebra en este 2010 por el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución, que comprende un calendario de festividades a lo largo del año por todo el país.

Villa y Zapata, comandantes de la insurgencia campesina, protagonizaron el proceso de transición de México desde la dictadura de Porfirio Díaz, derrocado en 1911, hasta la Constitución de 1917.

Ambos fueron asesinados años después y son bien recordados por las generaciones actuales de mexicanos.

Cervecería Revolución ya sacó el año pasado una cerveza dedicada a un personaje popular, el futbolista argentino Diego Armando Maradona, que según la firma ha tenido una acogida favorable... la cerveza, no el ex futbolista, quien ya dijo que si ganan el mundial se echará a correr en "bolas" —o sea, desnudo— por el Obelisco en Buenos Aires... y ahí sí, puede que le den una cogida... pero esa será otra historia...

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