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domingo, 26 de agosto de 2012

Joe Arpaio es sólo la punta del iceberg de la discriminación…


 Alessanda Soler-Metzer

 Alessandra Soler, directora de ACLU ( Unión Estadounidense de Libertades Civiles) en Arizona, una de las organizaciones que están demandando al sheriff del condado de Maricopa, Arizona, Joe Arpaio, dice que no sólo hay que llamarlo al orden. Hay mucho para cambiar todavía.

El caso sobre prácticas discriminatorias más grande en la historia de Arizona que ha llegado a una corte federal, es la demanda interpuesta por grupos latinos contra la Oficina del Sheriff Arpio, por supuestamente violar la cuarta enmienda de la Constitución de Estados Unidos, la cual protege dos derechos fundamentales: El derecho a la privacidad de los habitantes y el derecho inviolable a que sus personas y propiedades no sufran de invasión, pesquisa o aprehensión arbitraria.

Una de las principales organizaciones demandantes es la ACLU, y Huffpost Voces fue en busca de Alessandra Soler, directora ejecutiva en Arizona desde febrero de 2006, para conocer más de cerca los pormenores de esa demanda.

Alessandra, que es la primera latina en liderar una organización nacional que lucha por los derechos civiles en Arizona, afirma que por primera vez en la historia se sigue en una corte federal una demanda por la violación de los derechos a la privacidad y por las prácticas invasivas del personal del sheriff Arpaio utilizando un perfil racial.

–¿Desde hace cuánto tiempo ACLU pelea por los derechos civiles?
–Somos una organización que pelea en las cortes desde 1920. Somos los que hemos presentado más demandas civiles en las cortes sin costo para nuestros defendidos.

–¿Por qué es importante la demanda contra Joe Arpaio?
–Porque todos los que vivimos en este país tenemos el derecho de vivir con dignidad; porque debemos apoyar que todas las familias exijan y tengan sus derechos fundamentales de igualdad y libertad. Y porque hay que proteger los derechos de todos los latinos.

–¿Qué sigue en el proceso de la demanda?
–Lo que va a pasar es que después de haber sometido la documentación tenemos que esperar una decisión antes de fin de mes.

–¿En qué se está enfocando el juez?
–El juez se está enfocando en 14 enmiendas que protegen a la comunidad de prácticas discriminatorias. Sabemos que no es de resolución fácil, porque cuando hablas de que una demanda está en la corte federal, el asunto no se resuelve de un día para otro.

–¿Ha sido un buen juicio?
–Yo creo que el juicio fue muy bueno porque por primera vez se está juzgando a quienes por su intolerancia han denigrado a los latinos basándose en pruebas no incriminatorias.

–¿Cree que la decisión va a ser positiva?
–Espero una decisión positiva y que se cambien las leyes que violan los derechos de libertad.


–¿Cuál sería el castigo a la Oficina del Sheriff?
–Más que castigo, lo que esperamos es que se hagan las reformas correspondientes para evitar que esto continúe. La Oficina del Sheriff Arpaio actuó con tendencias hacia un perfil racial [es decir, identificando a la gente según sus rasgos raciales]. Alega lo contrario pero ¿cómo puede un representante de la ley saber quién es quién solo por su color de piel? Y menos aún cuando no saben cómo actuar porque nunca recibieron ninguna capacitación. No existe ningún record que demuestre que los agentes están calificados para este trabajo. Simplemente ignoran la ley.

–¿Hay obstáculos en las cortes?
–Uno de los obstáculos es que el sistema judicial es lento. Pero estos asuntos no solo se resuelven en las cortes, la comunidad debe de hacer su parte y sobre todo saber a quién elegir como nuestros representantes. A fin de cuentas el voto ciudadano es quien ha seguido eligiendo a los mismos políticos, como Arpaio. La forma de no tener obstáculos es conocer más a quienes elegimos.

–¿Cree que el gobierno ha sido desigual con los latinos?
–Creo que parte de nuestro gobierno ha atacado a nuestra gente solo para promover sus agendas políticas. Esto es ilegal. Por eso estoy peleando para cambiar estas prácticas. No es fácil. Pero nuestra organización va ha seguir haciendo todo lo necesario y oponerse a prácticas inhumanas y para impedir que suceda esto a más personas.

–¿Por qué dice que eligen a los mismos representantes?
–Yo creo que en la comunidad existe una fobia y miedo, ya por costumbre, a lo desconocido. Y los latinos tenemos esta situación en nuestra contra porque existen muchos mitos y mala información en contra de los inmigrantes. Y porque hay quienes por su intolerancia o intereses políticos están afectando a toda una comunidad latina.

–¿Se maneja una doble moral?
–Sí. En Estados Unidos tenemos amor por la cultura latina, la comida, los nombres de las calles, el trabajo y la economía que nos dan los latinos. Todo se acepta con los brazos abiertos. Pero cuando se trata de darles derechos son los primeros en recibir ataques. Por ejemplo: Arpaio afirmó en 2005 que él no tenía ningún interés en perseguir a los inmigrantes. Hizo todo lo contrario a partir de 2006. No se puede usar un revólver para detener a un inmigrante. Como ejemplo de esto es que acabamos de recibir el caso de un niño de ocho años que lo detuvieron solo por su apariencia.

–¿Es problema de partidos políticos?
–No. Porque a la fecha el presidente Obama no ha hecho nada. Todo es un juego político. La administración federal dice una cosa y hace otra. Hay que ver las estadísticas. Bajo el gobierno de Obama hay mucha más gente que ha sido deportada [que en el pasado]. Recordemos que Janet Napolitano, predecesora de la gobernadora Jan Brewer, en la época del Presidente Bush apoyó el acuerdo 287g entre el Departamento de Justicia y los cuerpos policíacos, que les permite a éstos detener a indocumentados. Después de tres años se dio cuenta que había creado un monstruo. No vamos a ver ningún cambio. Hemos visto violaciones masivas [de la ley] en ambos gobiernos. No hay nadie que tenga ganas de introducir este tema en el Congreso. Muchos demócratas y republicanos no apoyan los cambios. Hoy se han moderado por las elecciones en noviembre, y porque las elecciones locales son muy importantes. Pero si gana un representante como Russell Pierce vamos a ver más leyes en contra.

–¿Qué hay que cambiar?
–Todo tiene que ser consistente. El público, las cortes y la educación pública, principalmente en la Legislatura de Arizona, hoy controlada por los republicanos, que es en donde se cambias las leyes. Tienen que aprender a legislar y no solo atacar de acuerdo a sus intereses. También las empresas y todos los negocios deben darse cuenta de lo que es mejor para nuestro estado.

–¿Hasta cuando van a continuar con su lucha?
–Vamos a continuar siempre, hasta que logremos cambios justos y humanos en la Legislatura. Actualmente tenemos más casos y demandas individuales. Pero vamos paso por paso. Nuestra lucha en ACLU no se limita solo a los casos en que se viola la cuarta enmienda de la Constitución. Se extiende también a la lucha en contra de las prácticas que permiten que las mujeres que están en la cárcel tengan a su bebé encadenadas, situación que les provoca dolor, humillación y daño. Nuestra lucha es permanente.

–¿La gente sabe que ustedes los pueden defender?
–Nos conocen, pero no saben exactamente el trabajo que hacemos. En nuestra organización no se trata solamente de defender a alguien, sino de que se reformen las leyes, como en el caso de la demanda contra la oficina de Arpaio. También trabajamos de común acuerdo con los partidos políticos. Por ejemplo, tratamos de informarlos sobre lo que pasa en el sistema y del impacto económico que tienen leyes como la SB1070. Trabajamos con los representantes que patrocinaron una ley, que ya se logró aprobar en marzo de 2012, la cual dice que ninguna cárcel del estado de Arizona puede permitir el encadenamiento de las mujeres embarazadas que están presas, y esta iniciativa fue apoyada por la senadora estatal republicana Linda Gray. Nuestra lucha es auténtica. Basada en los problemas más grandes de este estado, entre los que se encuentran las leyes anti inmigrantes, los problemas humanos con las cárceles estatales a donde tenemos uno de los porcentajes más altos del país en suicidios por encarcelamiento de personas enfermas mentales, que deberían estar en tratamiento médico.

El gran problema que hoy en día tenemos es que vivimos en una sociedad intolerante que en vez de ayudar, es la primera en encausar a su comunidad a un sistema criminal.

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(Victoria Ortiz / The Huffington Post)

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